domingo, 1 de septiembre de 2013

ME ENAMORE DE TI

Te vi y paraste mi corazón, fue como un pequeño infarto.
Te volví a ver y me hiciste sonreír, tus labios respondieron a la mía con una curva igual.
Me acerque a ti y cada vez que yo lo hacía tu te acercabas mas y podía casi sentir el calor de tu piel.
Te dí el primer beso y mis labios sintieron una nueva sensación, probaron un nuevo sabor y se hicieron adictos a él.
Me dijiste <<Te amo>> y desde ese momento, me hiciste la mujer más feliz. 




jueves, 28 de marzo de 2013

EL MISMO FINAL

Pasaba por el parque cuando de pronto en una de las bancas vi un paquete... Era poco usual hallar objetos sin dueño en 1816, sin embargo allí estaba, a la espera de alguien.

Ya era tarde, en aquel parque solo estábamos yo y las hojas que el otoño arrancaba fervientemente de los árboles ya sin vida, retorcidos entre sí mismos. El viento llevaba y traía las hojas, hizo posar una sobre la caja e inmediatamente supe que tenía que ser mía.

Me senté al lado de ella, las bancas viejas chillaban ante el contacto de un peso extra. Rápidamente pude captar un extraño olor, de aquellos que te hostigan pero te dan curiosidad de oler una vez más; un aroma fétido, a supresión de vida, a muerte; no me costó acostumbrarme, fue inmediato, me era muy familiar.

Me dio miedo tomar la caja, un enjambre de moscas lo rodeaba y al paquete se le veían manchas de color escarlata, unas más oscuras que otras. En cuanto la puse entre mis piernas y mis manos tocaron su cartón, capte humedad, la caja no era del todo sólida, era como moho, sentía que el objeto me robaba el alma, sin embargo el sentimiento era soportable.

Junto con el atardecer llegó Elena, mi prometida, sus ojos eran enormes vacios, tan oscuros y consoladores, contrastando con el cielo gris y nublado del día de hoy. Su vestido se encontraba rasgado en las orillas, lodo acumulado en sus botas y labial corrido por toda su mejilla que era cubierto por algunos mechones sueltos de su imperfecto peinado, casi podía ver una lágrima resbalar por su tez. Se sentó al lado mío, de nuevo el chirriar de la banca, después de eso solo silencios, ambos observamos el atardecer y cuando el sol se ocultó y el manto negro de la noche nos cubrió, sus labios comenzaron a moverse, musitando un vago deseo. Un grito ahogado de la caja basto para detener el espacio a mí alrededor; Elena dijo: Como desearía; y los cuervos que iniciaron su vuelo se paralizaron en pleno aire; Elena dijo: que el día comenzara de nuevo; y la estrella fugaz que navegaba al lado de la luna detuvo su trayectoria. Pareció haber sucedido en un chasquido, el sol que hace rato se marchaba frente a mi ahora se asomaba por el Este, y Elena que al lado mío lloraba había desaparecido.

No entendí nada, pero di crédito a la caja en mis piernas, que se retorcía ligeramente para volverse en un tono verde, como el verde que adoptan las plantas al marchitar.

El día había dado marcha atrás, pero las nubes sobre la tierra seguían grises, dando al lugar el aspecto del día del juicio, inclusive del reino de Hades... Maravilloso.

El cielo comenzó a llorar y yo seguía sobre aquella banca de madera viendo como gota tras gota el tiempo avanzaba, una tras otra chocaban contra el suelo, las patas de los caballos débiles que jalaban los carruajes se hundían en los charcos y las carrozas brincaban entre el empedrado.

A la caja y a mí no nos importaba mojarnos y ambos vimos entre la niebla a una anciana que traía el delineador corrido, luciéndola mas demacrada de lo que debería estar, se sentó al lado mío y sus labios marchitos se movieron.

-Un futuro con él me asusta, no sé qué hacer con la belleza de su juventud.- Comenzó a decir.- Hubiese deseado no habérmelo encontrado aquella noche.- La anciana desapareció y la caja sobre mis piernas comenzó a verse igual de marchita que el rostro de la señora.

Esperé todo el día hasta que Elena regresara con el atardecer, estaba igual de desaliñada que antes, le habían tomado el cuerpo mientras su alma trataba de buscar un mejor lugar. Su ropa estaba más rasgada que la primera vez, casi podía ver su piel. Se sentó al lado mío y comenzó a rezar.

-¿Porqué permites que yo sea castigada de esta forma? Desearía que este día comience de nuevo.

Esta vez, su deseo no se cumplió, un torrente de aire se acercó y la rodeo, ella no se dio cuenta de nada sin embargo yo tuve que salir de allí pues casi no podía respirar, y como cera al fuego Elena comenzó a derretirse, ella no sentía nada y pronto la caja se la trago dando marcha atrás al día.

Todo fue tan rápido, la lluvia, el caballo y de nuevo la anciana, se sentó y replicó lo dicho anteriormente, le sucedió lo mismo que a mi pobre Elena, la caja absorbió hasta la última gota de su vida, solo quedaron sus ropas, la caja parecía nueva, sin manchas escarlatas ni enjambres de moscas.

La tome y pise con todo mi amor maltrecho hacia mi ahora muerta prometida, fue en vano, porque a la caja no le sucedió nada, fue cuando desee no haberme topado con ella y solo basto un segundo para que esta se posesionara de mi cuerpo.

Tal vez, como a Elena y a la anciana yo ya había deseado no toparme con la caja y sin darme cuenta había llegado al mismo final... Aunque claro, es un tal vez.

lunes, 31 de diciembre de 2012

NUEVO AÑO




La oportunidad de un nuevo comienzo se siente en el aire, va corriendo por las calles, cada uno de nosotros la inhala e invade nuestros pulmones, nuestra mente… Todo nuestro ser.

Es una brisa cálida que arropa incluso en la más fría tormenta, en los más difíciles momentos, en los rincones mas insólitos, al corazón mas solitario, limpia las lagrimas que saltan por nuestras mejillas, se lleva momentos malos, nos hace recordar los instantes que trajeron sonrisas a nuestros rostros, cura heridas que pensamos no podrían cicatrizar, cala en lo más profundo del alma, no podemos sentirla pero no significa que no esté allí, sin darnos cuenta ha llegado y sabemos en el fondo que algo es distinto… Nosotros somos distintos.

Así ha transcurrido un año más, los días se marchan corriendo bajo nuestros pies, con cada respiro las manecillas de reloj avanzan y nada las detienen, las horas se consumen como el calor en nuestros hogares al dar y recibir uno que otro abrazo.

Como el primer verdor del año; a la llegada del equinoccio, cuando el día con su imponente sol y sus majestuosas nueves que nos brindan un poco de sombra, y la noche con las estrellas tintineando y la luna como reina, mandan día y noche como iguales sobre las horas de la tierra, nuestros malos ratos llegan a su fin y al cenit los rayos de luz le llegan y terminan con su reinado.

Atravesamos el resto de las estaciones, y así como los arboles mudan sus hojas y se renuevan, nosotros lo hacemos igual.

Olvida las astillas que llegaron a lastimarte, pues no hay herida que no llegue a cerrar.

Olvida las traiciones, pues solo manchan el alma.

Olvida cuando caíste y alguien pudo haberte llegado a pisar,  porque en cambio lograste sostenerte, aun con las piernas lastimadas.

Olvida los momentos de agua salada y antepón las sonrisas dulces.

Perdona, pues el perdón ayuda a limpiar las manchas de las traiciones.

Recuerda que los momentos, la vida y la gente no son para siempre, pero sonríe a pesar de esto y disfruta los instantes cortos y largos.

Y sobretodo ama, ama como nunca antes pudiste hacerlo, ama más fuerte que el día anterior.

La gente va y viene, por decisión propia o caminos que la vida nos presenta y no nos queda más que seguirlos, pero al final, por más turbias que parezcan las aguas, cuan fuerte aullé el viento y seque nuestra piel, los terrenos se vuelvan rocosos y maltraten nuestros pies, y las condiciones del clima no estén a nuestro favor, recuerda que sobrevivimos un año más… Y en estas noches de festejo recibimos uno nuevo… Bienvenido sea el 2013.

viernes, 28 de diciembre de 2012

NATURALEZA HUMANA

Esta clase de pensamientos, en los que se debaten mi juiciosa mente, la dignidad y el orgullo que protegen mi alma, son mas tormentosos que el suspenso que ocasionan los ambulantes nocturnos, que ocultan su rostro tras las sombras y permanecen en el anonimato para poder seguir ambulando, bajo el tenue velo de la luz lunar, mas tormentosos son estos pensamientos que ese pequeño momento de espera, el momento antes de que el puñal de los ambulantes perfore la parte baja del estómago.
 
Me desvelan, al poner a prueba mi moral, que tan difícil es para mi llevar acabo tales valores, pues me parece mas fácil ignorarlos y dejarme hundir en la putrefacción del mundo, donde todas las cosas mohosas del subconscientes se agrupan.
 
Muchas veces quise convencerme de lo contrario, solía creer que volaba con los ángeles pero hoy me doy cuenta que cubrirme los ojos e ignorar la inmundicia que opaca los buenos corazones me hace comer junto a los buitres, y que alejados estan estos animales de los ángeles, solo comparten en su anatomía sus diferentes alas, unas blancas y otras negras. Y que diferencia en sus formas de volar, unos con porte y otros jorobados, yendo arriba y abajo, tan torpes como solo ellos. Y yo que me comparo con un buitre, yo soy peor que él, porque a pesar de que ambos cargamos las características metafóricas, él me aventaja en una costa, tal hecho que me convierte en un ser peor que el ave que se alimenta de la carne muerta.
 
Consciente de la ventaja que uno posee sobre el otro, decido ignorarlo como miles de conocimientos mas y la gente sabia dice que es el peor de los pecados pero lo dicen por egocéntricos e insatisfechos de la fuerza que ya poseen, el poder, el consumo del alma y el alma humana jamas le basto. Todo ese poder, y el poder termina por destruir la moral y sobretodo el alma.
 
Trato de comprender la magnitud de este pensamiento, pues yo, que ya poseía fuerza y manipulación sobre otras mentes, de pronto cuestiono mi moral.  Ironías de la naturaleza humana que no posee única respuesta, pues el contexto y la mente en la que se presente tomaran el curso que el cuerpo necesite y las necesidades se verán forjadas por la debilidad o la fuerza de la mente que se halle sobre este.
 
 
Dedicado a @pablojair
Gracias por motivarme a seguir escribiendo.

martes, 3 de enero de 2012

EL RECUERDO QUE ESPERABA RETORNAR


Esta es la historia de una bella flor, tan roja como la sangre fresca en nuestras venas, que se hallaba en el fondo del mar, jamás se había visto tan bello espécimen y cada ser del océano que pasaba justo al lado de ella admiraba la magia que brotaba de su centro.

            Veras, aquel mundo acuático estaba marchito, por alguna razón los habitantes de esas aguas frías se habían encargado, como si fuera la misión de sus vidas, de matar lo bello de aquel lugar, antes el sol era resplandeciente, tanto que llegaba a cada fibra de los habitantes e iluminaba los rincones más oscuros de sus corazones, se sentía la esperanza en el ambiente, se olía el optimismo pero todo eso se acabo, la gente marina ya no poseía ninguna gota de alegría, sus pieles muertas reflejaban solo el recuerdo de una mejor calidad de vida en el pasado, sus ojos grisáceos eran poseídos por un presente tormentoso y sus voces que se quebraban al pronunciar palabra alguna, transmitían un eco de infelicidad a todo el mundo.

            Aquella flor roja estaba en el centro de su ciudad, recordándoles a todos lo que perdieron, o al menos eso creía la gente del mar; en realidad esa flor era el recuerdo que esperaba retornar algún día, sin embargo nadie veía su real intención y sumidos en la tristeza se dejaron arrastrar hacia la muerte.

            Aquella flor se quedaría por siempre solo hasta que dejaran de necesitarla, tenía que irse como el recuerdo de nuestra gente muerta para descansar en paz. Y el día que la vieran con una sonrisa en sus rostros, ese día en el que comprendieran el mensaje de su presencia, se iría para no volver más y permanecer por siempre en la memoria de su gente.

            Esa bella flor es tan roja como la sangre en nuestras venas, pero es igual de inútil como la sangre fuera de nuestro cuerpo, que si no está en su lugar, simplemente no cumple su función y se marchita triste al entender que sus pétalos se desgarraran de su tallo y por su ligero peso flotaran por siempre en la deriva… Aunque quien sabe, tal vez alguien en la superficie este esperándola como una señal de esperanza.

sábado, 31 de diciembre de 2011

NUEVAS ETAPAS: 2012

Querido 2011:

            Ya te vas, definitivamente es muy raro decir adiós, nunca antes me había puesto a pensar en ello, porque no es dolor con el que digo las letras A-D-I-O-S, es otra cosa y hasta ahora lo comprendo, mucha gente no lo sabe pero es miedo. Porque un adiós no es un final sino un comienzo, una nueva etapa en la que no sabemos qué es lo que va a pasar. La gente cuando está en una difícil situación lo único que pide es que se acabe, pero nada acaba sino es hasta la muerte, solo allí terminan las cosas, cuando en realidad deberíamos decir: Quiero que mi vida entre a una nueva etapa, ahora entramos a una nueva etapa 2011. La vida siempre cambia, cada segundo es una nueva oportunidad, es cuestión de que nosotros “los conductores” de nuestra vida decidamos dar vuelta en la próxima esquina.

            Sin embargo hay cosas que cambian sin nuestro consentimiento, estoy segura de que todos queremos que cada una de las personas que nos acompañan hoy cerrando el 2011 se queden para siempre a nuestro lado. Lamentablemente eso no se controla y nuestra vida cambia, y afortunadamente mi vida no cambio en ese sentido y agradezco a mi Dios la oportunidad de empezar un nuevo año con la misma gente.

            Las personas se preguntan porque solo en año nuevo agradecemos e intentamos cambiar y pondré un ejemplo, ya que siento que de otra forma no podría explicarme:
            “Este es un hombre tras un accidente automovilístico, su familia se haya con él en su cuarto rezándole a Dios para que envié un milagro… el hombre no presta atención a nada de lo que ocurre a su alrededor porque está muy ocupado escuchando sus propios pensamientos; se ha dado cuenta de la familia que descuido, de la salud que dejaba en cada botella de alcohol que bebía noche tras noche; los médicos no creían que pasaría la noche sin embargo al siguiente día allí se encontraba, con una nueva esperanza.”

            Es lo mismo con cada año nuevo, nos damos cuenta de que llegamos al final de un camino y empezamos uno nuevo, que alegría de tener la oportunidad de poder seguir, concluir un año es una gran meta.

            No excuso el hecho de que solo en fin de año esto suceda, veamos cada día como un nuevo año, porque así de grande es la vida, tan grande es un respiro como 10 años. Una nueva oportunidad de poder despertar, de beber agua y de ver a la gente que amamos.

            Soy sincera contigo 2011, hubo problemas pero así es la vida, es parte de un ciclo ¿Qué sería la vida sin ellos? Y se siente bien comenzar contigo 2012, después de la tormenta viene la calma. Sé que voy a llorar, me voy a querer rendir pero allí va a estar mi familia que es mi soporte, allí va a estar mi Dios que en las noches solitarias me mandara a las estrellas para velar mis sueños.

            Conforme pasa el tiempo los problemas son más difíciles ¿Qué conflictos tenía yo a los 3 años? Pero está bien, pruébame que confió en mí y sé que no me fijare en los obstáculos, sino en las metas y hare todo lo posible para que la gente con la que me tope en ese camino también llegue al final, solo para empezar de nuevo, con la rutina todo es más fácil… entiende que la vida no te pone problemas que sabe no vas a poder solucionar.

            Oh 2011, puede que en el transcurso de tus 365 días me hayas quitado a gente que yo de verdad amaba, y que inclusive ellos solos se hayan ido, habré derramado alguna que otra lagrima cuando los vi darse la vuelta para no volver más, pero ya casi al final, dejando lo mejor para cuando no me lo esperaba, porque eso es lo que haces, reservas lo más bueno para el final, para cuando me ves caer y cuando ves que mis rodillas están ensangrentadas por las piedras del suelo, los mandas a ellos, a mis nuevos amigos para que con su sonrisa y tomándome fuerte de la mano pueda levantarme otra vez.

            Esta noche veo los rostros de cada uno en mi hogar, son los mismos que hace 365 días y me llena de lagrimas de felicidad saber que todos ellos aun están de pie, y si esta no es tu situación te aseguro que todo pasa por una razón y todo cambio es para bien, es cuestión de ver la vida con una sonrisa, porque es como un espejo, que te sonríe si le sonríes.

            Adiós a otro año.
            Hola a un nuevo comienzo, hola 2012… ¡Feliz Año Nuevo!

lunes, 12 de diciembre de 2011

SU SILENCIO Y SU INFELICIDAD

Para ella era raro estar tanto tiempo en casa, los sofás de las habitaciones le parecían monótonos, el color azulado del techo ya era aburrido al grado de arrancar lo poco de vida que quedaba en su cuerpo. Era por eso que a las 4:49 de la tarde se dispuso a salir con su hermana menor, era aun más raro porque no pasaban tanto tiempo juntas, y se sentía mal por eso, porque estar con una criaturita tan delicada y tierna como ella le hacía olvidar los problemas que agobian su alma; era como que si al sonreír el sol de su mundo volviera a brillar en este frio invierno. De hecho las dos eran tan parecidas cual gotas de agua, lo único que la mayor deseaba era que no se repitiera la misma historia con ella, la historia que ya había pasado de generación en generación.

Un sonido escandaloso le hizo salir de trance, era un carro rojo y algo viejo que aparco frente a su casa; la pequeña que con un sombrero negro se cubría la mayor parte del rostro se alzo para verla y buscar consuelo en los grandes ojos negros de su hermana mayor. Del auto bajo un joven guapo de ligera barba y piernas altas acompañado de una mujer de tés blanca y cabellos largos.

Su pequeña hermana no pudo quedarse y como anticipando la situación se metió a casa a tomar una ducha lo suficientemente larga para dejar que los hechos sucedieran con calma.

Al igual que la niña, la mujer que acompañaba al hombre que ahora no apartaba su mirada de aquellos ojos negros, se metió al auto y el joven guapo se sentó al lado de la chica, por un tiempo se quedaron callados, era como si él pudiera oír la aceleración de su corazón y pudiera notar su alterada respiración, aunque él siempre hubiese sido tan desorientado con el mundo que lo rodeaba.

“Hola” Dijo finalmente, había encontrado el coraje suficiente para expedir tal palabra, sin embargo ella no podía hacerlo y se limito a verlo y hacer una expresión con los ojos. Él no se dio cuenta de la agonía que le causaba al estar tan juntos, aunque al parecer ninguno lo hacía, ni siquiera la joven cuyas manos comenzaban a empaparse de tantos nervios.

El viento que empezó a soplar más y más fuerte hizo enredar sus cabellos y llevar algunos de estos hacia él, el joven solamente rio, en cambio ella los ato… Muy mala idea, porque el poco calor que estos le proporcionaban se fue y la hizo temblar ligeramente. Él con buena intención trato de abrazarla, el contacto de su piel causo un estremecimiento en cada corpúsculo, sus manos grandes y viriles la hacían entrar en un sueño profundo y como en el pasado, hace algunos años, su cabeza busco un lugar cómodo entre su pecho.

Su instinto la hizo regresar a su posición original y se alejo de su cuerpo. En ese justo momento su hermanita regreso y con su aspecto más fresco devolvió la sonrisa que hasta hace cinco minutos aun tenia. La mujer del auto la imito y se apresuro a bajar y volver a los brazos del joven apuesto. Ninguna conversación sucedió, fuera de aquel “hola” las palabras quedaron guardadas en los labios de todos para que ni un solo oído pudiese captar los mensajes que cada uno tenía que decir, pero que por cobardía nadie pudo expresar.

El joven de la ligera barba no pudo confesar su amor hacia la chica que siempre a las 4:49 de la tarde se hallaba fuera de casa.

La joven acompañada de su hermanita no hallo el valor que tanto quería para decirle al dueño del auto rojo y viejo que su corazón ya no sentía nada más que miedo y terror, porque aquella vez que la encontró besando apasionadamente a su mejor amiga y posteriormente le puso una mano encima por atreverse a reclamarle, su amor se esfumo.

La muchacha de los cabellos largos y que siempre estuvo dentro del auto no pudo decirle a su anterior mejor amiga que extrañaba tanto su amistad, a tal grado que era capaz de regresarle a su actual novio, el mismo novio con quien la traiciono y cuando los descubrió la golpeo.

Y la pequeña hermana no pudo decir que estaba tan confundida y como es que aquellos momentos felices se tornaron tan oscuros y sobre todo deprimentes. No había valor para nada, ni siquiera para mencionar una sola palabra, una que despejara las dudas de todos para que finalmente dejaran de agobiarse con visitas a las 4:49 de la tarde.